El pequeño ayudante de la fundición

Published

La manipulación de metal líquido requiere adoptar medidas de protección tanto para las personas como para los equipos. Esto ha llevado a StrikoWestofen, fabricante de hornos industriales, a diseñar el Schnorkle 2.0. Este sistema de transporte cerrado mantiene el metal fundido bajo control mientras se desplaza hasta el horno dosificador, lo que convierte los derames accidentales o las inclinaciones peligrosas en cosas del pasado.

El aluminio fundido, con su temperatura en torno a los 720 grados centígrados, puede suponer un riesgo mortal. Por este motivo, los proveedores de equipos de fundiciones dedican un gran esfuerzo a minimizar los peligros asociados a la manipulación de metales líquidos. El transporte seguro del metal fundido supone un desafío especial. StrikoWestofen se las ha ingeniado para desarrollar una solución: el Schnorkle 2.0 optimizado. Este sistema de transporte innovador no solo aporta mayor seguridad a los trabajadores y los equipos, sino también ventajas económicas a la producción. Su diseño cerrado reduce la pérdida de calor del metal fundido durante el transporte, lo que significa que ya no requiere un sobrecalentamiento previo. Esto tiene un impacto positivo en el consumo energético.

Desplazamientos seguros por la fundición

Un montacargas convencional es todo lo que necesita para llevar con total seguridad el Schnorkle 2.0 hasta el horno dosificador. A diferencia de las cucharas de colada tradicionales, este pequeño transportista no necesita inclinarse desde una posición elevada. En su lugar, dispensa su contenido a través de un conducto ascendente mediante un sistema neumático. De este modo, basta con una elevación relativamente baja para transportar el metal fundido, lo que permite utilizar Schnorkle en instalaciones con techos muy bajos. Además, su sistema de control previene las salpicaduras descontroladas de metal líquido en el entorno. En caso de detectar problemas o irregularidades, el sistema de transporte hace sonar automáticamente una alarma y muestra mensajes de error al operario para que pueda intervenir y remediar el problema.

Procesos simplificados

La facilidad de uso era uno de los puntos básicos del diseño de Schnorkle 2.0. Para garantizar un flujo constante de material, los operarios pueden seleccionar entre dos velocidades pulsando un botón. La forma compacta de Schnorkle 2.0 facilita las maniobras en la fundición. «La altura reducida de nuestro nuevo sistema de transporte lo hace un 20% más ligero que el modelo de primera generación. En cambio, la abertura para rellenar el metal fundido ha pasado a ser más grande –concretamente, sobre un 50% mayor–», explica Florian Kulawik, ingeniero de desarrollos de StrikoWestofen. El impulsor está situado en el centro, lo que nos permite añadir sal o cualquier otro tratamiento habitual para fundidos. El quemador está acoplado a la carcasa principal, gracias a lo cual no es necesaria una cubierta térmica independiente. Schnorkle 2.0 puede emplearse con todos los hornos dosificadores habituales del sector. No obstante, al combinarlo con el horno dosificador Westomat se despliegan algunas ventajas adicionales: «La estación de suministro, disponible opcionalmente, permite sincronizar los procesos de transporte y dosificación. Con ello se evita por completo el riesgo de derrames», añade Kulawik.

Puede ampliar la información sobre el sistema de transporte cerrado aquí.